Plantas de hojas carnosas: suculentas, crasas y cactus

Plantas de hojas carnosas

¿Cómo se llaman las plantas de hojas carnosas?

Las plantas de hojas carnosas se llaman en español plantas suculentas o plantas crasas y han desarrollado esas hojas carnosos como adaptación evolutiva para sobrevivir a la falta de agua en algunos lugares del mundo.

¿Cómo se llaman las plantas de hojas carnosas? es una pregunta que mucha gente se hace, quizás porque es una pregunta habitual en los crucigramas o porque esta es un tipo de planta corriente en muchas casas pero la gente no conoce el término adecuado para referirse a ellas.

A continuación te vamos a explicar algunas características de las plantas suculentas o crasas y por qué tienen hojas carnosas.

Plantas suculentas: definición

De acuerdo con Wikipedia, «las plantas suculentas o crasas (del latín suculentus, «muy jugoso’) son aquellas plantas en las que algún órgano o parte se ha modificado en una nueva especialización que permite el almacenamiento de agua en cantidades mucho mayores que en el resto de las plantas».

Esta adaptación les permite mantener reservas de agua durante períodos prolongados y sobrevivir en entornos áridos y secos que otras plantas encuentran inhabitables.

El ejemplo más conocido de «suculencia» es el de los tallos de los cactus.

Un ejemplo de planta suculenta que sin ser un cactus, todo el mundo conoce, es el Aloe vera.

Diferencia entre suculentas y cactus

Mientras que los cactus son, por definición, suculentas, a menudo no se les incluye cuando se habla de plantas suculentas.

Mucha gente usa los términos suculentas y cactus indistintamente, lo que es científicamente incorrecto. Comprender la relación entre los dos ayudará a distinguirlos adecuadamente y ayudará con la identificación.

Las suculentas son plantas que almacenan agua en sus tallos, raíces y hojas. Hay alrededor de 60 familias de plantas diferentes dentro del grupo de las suculentas, que incluyen aloe, haworthia, sedum, sempervivum y, por supuesto, cactus. Los cactus son plantas carnosas que almacenan agua, por lo que forman parte de este grupo, es decir, los cactus son suculentas.

Los cactus son simplemente una familia o subcategoría dentro del grupo de plantas conocidas colectivamente como suculentas. Para que una planta suculenta se considere un cactus, la planta debe tener areolas. Las areolas son montículos de carne pequeños, redondos y con forma de cojín, donde crecen espinas, cabello, hojas y flores del cactus. Las areolas solo están presentes en los cactus, no en todas las suculentas.

Algunas suculentas a menudo se confunden con los cactus porque tienen espinas, pero estas características no califican automáticamente a un suculento como un cactus. Las areolas son la clave para distinguir las dos. Sin las areolas, una suculenta no puede ser un cactus.

Las suculentas incluyen una amplia variedad de géneros y especies y, por lo tanto, vienen poseen una gran variedad de colores, formas y texturas. Una lista más completa de plantas que entran en la categoría de suculentas se puede encontrar en Wikipedia (en inglés).

Por lo general, cuando la mayoría de la gente piensa en las suculentas, piensa en las hermosas Echeverias, los Aloes o incluso en la «Cola de Burro» del Sedum Morganum, pero los hermosos cactus también son plantas suculentas.

El origen de las hojas carnosas y espinas de los cactus: explicación sencilla

Como he explicado anteriormente, los cactus y las suculentas se han adaptado para sobrevivir a la sequía y otros climas y condiciones adversas.

Por ejemplo, muchas suculentas se han adaptado a los climas áridos de los desiertos y semidesiertos. Algunas suculentas evolucionaron en las frías regiones de Europa, donde se adaptaron a los suelos pobres y rocosos o a los fuertes vientos.

Otras suculentas evolucionaron en las selvas de América Central y del Sur, y también evolucionaron en las playas donde la concentración de sal era extremadamente alta.

Casi todos los cactus y algunas suculentas tienen espinas, que en realidad son hojas modificadas.

Las espinas de los cactus crecen en las areolas, pero las espinas de las suculentas crecen directamente del tejido de la piel. Las espinas de cactus y suculentas varían en forma, tamaño y textura.

Algunas son cortas y erizadas; otras están suavemente curvadas, pero bien afiladas. También varían en color de blanco, rojo o amarillo a negro.

Aunque las espinas proporcionan defensa contra los depredadores, su función principal es condensar la humedad en el aire para que gotee en el suelo, lo que proporciona a la planta un agua vital.

Las espinas también pueden parecer algodonadas o similar el cabello humano. Este cabello o cephalium protege a la planta del frío y sol intenso.

Cuidados de las plantas suculentas

AL ser originarias normalmente de climas secos, a las suculentas no les gusta mucha humedad. Al igual que con cualquier otra planta, el riego adecuado asegurará el mejor crecimiento y floración.

Si bien necesitan agua para sobrevivir, pueden soportar períodos prolongados de sequía, sobreviviendo gracias al agua y nutrientes almacenados en sus hojas.

Sus raíces no pueden permanecer demasiado tiempo en suelos muy húmedos o encharcados pues comenzarán a pudrirse y morirán.

La mayoría de las suculentas prefieren temperaturas cálidas y no pueden soportar la congelación. Debido al agua almacenada en sus hojas, si se congelan los tejidos de sus hojas morirán y sus hojas se volverán blandas.

Algunas especies de sedums y sempervivums son capaces de soportar temperaturas bajo cero, aunque se desarrollan mucho mejor con temperaturas cálidas.

Las temperaturas extremas, así como la falta de agua o luz solar pueden provocar un cambio de color en las suculentas. Las suculentas tienden a volverse rojizas cuando se les aplica una mayor cantidad de luz de la que están acostumbradas.

Cuando las plantas suculentas reciben poca luz solar, generalmente son estarán verdes o «apagadas». Cuando se «encienden» completamente, varían en color, desde rosas a naranjas y púrpuras, hasta casi negro a rojo.

Una de las cualidades más sorprendentes de las suculentas es su capacidad para propagarse o «multiplicarse» fácilmente.

Aunque existe una gran variedad entre ellas, muchas especies pueden crecer nuevas plantas a partir de una hoja que se ha caído de la planta. Algunas van criando hijuelos en su base conforme van creciendo.

Como ves, las plantas suculentas o crasas son fascinantes y no es de extrañar que se estén poniendo de moda como plantas de interior, dados los pocos cuidados que necesitan.

Te recomiendo que te pases por nuestra sección Guías de Cultivo para ver algunas de las plantas suculentas más hermosas.

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